Darland's - Introducción y Mitología

Las Darland’s es un escenario de campaña creado inicialmente bajo el nombre “las Darlans” entre 1986 y 1987, por Endika Garmendia, Ricard Ibáñez y Miguel Ángel Díaz. Este escenario utilizaba las reglas básicas del juego Dungeons & Dragons, qué Dalmau Carles Pla había traducido y publicado en España en el año 1985. Fueron publicadas en varios números de la revista Troll del club Auryn, durante la época de los años 80 y 90, junto al escenario de campaña se publicaron diversos módulos creados por otros autores como Jordi Cabau por ejemplo. Tiempo después, la revista Alea recopilo el material que componía el escenario de campaña y en cuatro números especiales dedicados a los juegos de rol, los publicó. Acompañó a dicho material, una campaña bastante extensa y bien elaborada, que debía ser jugada por tres grupos distintos de jugadores.
En el presente documento, podrás encontrar material sobre las Darlans, que ha sido recopilado, revisado, ampliado y mejorado por Enrique Álvarez Pérez desde el año 2011 hasta el presente. De aquí en adelante las Darland’s.
Destacar que los autores del material de las décadas de los años 80 y 90 fueron Ricard Ibáñez, Miguel A. Díaz, Endika Garmendia, Gustavo Castañar, Ricardo Batista, Jordi Cabau, Luís Salvador, Ernest Urdí, F. Javier Cebrián, Javier Hoyos, Sebas Heredia, Francesc Vila, Daniel Julivert, Xavier P.Rotllán y Tomas Bases.

La leyenda de las Darland’s

Erase una vez una tierra peligrosa, donde los bardos cantaban en las humeantes tabernas del puerto Umbar y los juglares narraban gestas sobre el espíritu de sus habitantes, pues la sangre de las tierras libres del Este no se esclaviza con facilidad. Y así decían las leyendas:
Hubo un tiempo en qué estas tierras fueron oprimidas por señores de la oscuridad, señores de la guerra, señores del caos y reyes brujos. Trajeron sus huestes de criaturas inmundas, umaks, hienos y gondes fueron su brazo armado, trolls, gigantes y otras criaturas qué se arrastraban a sus pies, fueron su arma. La tierra gemía y quedaba yerma a su paso y los ríos se contaminaban. Esto fue así, hasta qué llego Haroldo.
Unos dijeron qué llegó a lomos de un dragón dorado qué rugía sin cesar, otros realizaron cantares donde llego de más allá de los mares del este en una nave hecha de brumas mágicas. Pero la mayoría jamás sabrá la verdad.
Lo llamaron Haroldo el de la espada riente o Haroldo el de la coraza dorada y cantaron sus gestas y se inclinaron ante sus estatuas, y entonces fue uno más, simplemente Haroldo el salvador. Este reunió a todos los pueblos de las tierras del este, consiguió qué se unieran y olvidaran antiguas afrentas, para así lanzarlos contra los ejércitos oscuros, derrotándolos y expulsándolos más allá de las cordilleras de las tinieblas. Y en la Marca de Angorlan, la tierra de nadie fue donde consiguió su mayor victoria, fue donde se alzaron las orgullosas siete murallas qué evitarían el regreso de la oscuridad al este. Proclamo así el nacimiento de las Darland’s qué en la lengua común significa las tierras libres.
Y estos fueron los pueblos qué habitaban en las Darland’s.
Al norte en el interior de la gran montaña oscura de Garoth, tenían su morada los enanos, de mirada sombría y larga barba, raudos para entrar en combate, precavidos para el comercio, hábiles mineros y herreros, orfebres y artesanos. Consideraban las montañas cercanas a Garoth suyas, razón tenían y nadie lo discutía, pues en ellas se encontraban sus minas y fortalezas en las cuales trabajaban. Estaban en constante guerra con los umaks y gondes de las montañas de las tinieblas con los cuales compartían un odio reciproco.
Con estos vivian los gnomos, primos lejanos de los enanos, grandes ilusionistas e ingenieros, de menor talla y fuerza, pero más sabios y dados al progreso. Formaban un equipo perfecto y compartían reino, minas y fortalezas.
El gobierno estaba a cargo del rey enano, el cual era asistido por el sumo contramaestre de los gnomos y entre ambos tomaban las decisiones qué fueran precisas, prevaleciendo la voluntad del rey por encima de los consejos del contramaestre.
En las llanuras de Rabost, donde el viento azota furiosamente las tierras, Vivian aquellos a los qué sus vecinos del sur llamaban bárbaros. Estos reían mientras luchaban y morían sin temor con una gran carcajada en sus rostros. Estaban divididos en veintiún clanes, de los cuales un representante formaba parte del consejo de guerra y no se permitían más o menos, de forma qué nunca se empatara en una votación. Cada primavera cuando los días empezaban a ser más largos y la nieve desaparecía, los clanes realizaban incursiones por botín, diversión o tradición a sus vecinos de Dafar o a los umaks de las montañas de las tinieblas. Era frecuente qué los umaks huyeran gritando de temor al oírlos cantar mientras avanzaban hacia ellos con los rostros reflejando una furia salvaje qué otros no podían ni soñar. A estos incursores más salvajes qué bárbaros se les llamo Bersercks.
La región de Tolgor es donde se encontraba el reino de Dafar, cuyos habitantes se enorgullecían de ser descendientes del mismísimo Haroldo, el cual fundó la ciudad tras la batalla de Angorlan. Eran altos y fuertes, bastante más qué sus vecinos del sur y esto era debido a qué su sangre estaba emparentada con la de los bárbaros de Rabost. Era una raza dura, curtida por el sol de verano y el viento de otoño, no estaba reblandecida por la seguridad de las murallas de las ciudades. Los dafarianos siempre estaban presionados por sus vecinos del sur y el norte, eran los guardianes de las murallas de Angorlan y nadie jamás hubiera podido cuidarlas como ellos. Cuando no luchaban contra los bárbaros, hacían tratos comerciales con ellos, a los cuales solían convencer para qué formaran parte de su ejército como mercenarios, pudiendo estos al cabo de años de servicio unirse a alguna muchacha de Dafar y pasando a ser súbditos del reino.
Al sur de Tolgor se encontraba Enderath la cual estaba dividida a su vez en tres pequeños reinos de entre los cuales el más oriental era el más llamativo. En Astra es donde las mujeres eran fuertes y corpulentas, atléticas pero hermosas al mismo tiempo, estas gobernaban y realizaban la guerra y no mal se les daba. Los hombres a su vez eran algo más débiles y enfermizos, propensos a las desgracias y por lo tanto se les consideraba inferiores y solo eran aptos para el trabajo y la sumisión. Cuando la matriarca de Astra moría, las guerreras más poderosas se reunían y debatían durante noches quien iba a sustituirla, si no llegaban a un acuerdo las armas decidían por ellas.
Holgart, cuya capital también era conocida como las nueve ciudades, pues en nueve grandes zonas octogonales está dividida la ciudad. La primera era la más peligrosa, toda ella en piedra gris indestructible y poderosa, y en ella residían los guardianes del portón, la milicia, los mendigos, las prostitutas y los maleantes, es la parte de la ciudad por donde permiten la entrada a los extranjeros. La segunda zona era azul y en ella vivían los comerciantes, mercaderes y buhoneros. La tercera zona era amarilla y abarcaba el sector de los artesanos, desde alfareros, hasta vidrieros y jornaleros. La cuarta era de color verde y tras ella vivían los ricos terratenientes, propietarios de la tierra a coste de oro y gemas. La quinta era de color rojo y tras ella vivían los soldados, el ejército de la ciudad y los campos de entrenamiento del reino. La sexta era negra como el carbón, allí tenían su residencia el gremio de asesinos y espías del reino, su verdadera justicia. La séptima era de mármol blanco al completo y allí los dioses tenían sus templos y allí residían los sacerdotes, clérigos y monjes al servicio de los mismos. La octava era de plata y en ella vivían los nobles, hijos de largos linajes en el tiempo, qué iban perdiendo su poder ante los comerciantes adinerados. Pero la zona central, la novena era de oro y mithril, en ella residía la realeza, los cortesanos y siervos de la misma y algunos nobles emparentados con la realeza. Cada zona de la ciudad tenía sus guardias y no era fácil pasar de un sector a otro, era por ello qué a Holgart se le conocía como la ciudad de las nueve ciudades.
El último y más pequeño reino de la región de Enderath era Trid, cuya ciudad poseía el mejor puerto comercial y militar de las Darland’s. Sus habitantes se llamaban a si mismo comerciantes y aventureros mientras sus vecinos les llamaban ladrones y piratas. En Trid se decía qué era posible encontrar cualquier cosa, desde una simple antorcha, hasta una extraña joya, pasando por exóticas telas. Por supuesto también se podía encontrar unos labios rojos y gruesos a buen precio o una cuchillada en un callejón oscuro de forma gratuita. Carecían de rey, pues según las malas lenguas, el último fue un tirano al qué la misma muchedumbre despedazo. Gobernaban la ciudad y el reino los diecinueve hombres más ricos de la ciudad, los cuales decidían cuál de ellos era el hombre más sabio, al cual denominaban el consejero y con el cual compartían el poder del gobierno.
La matriarca de Astra, el rey de Holgart y el consejero de Trid tenían firmado un pacto de alianza frente a su poderoso y temido enemigo del norte Dafar, y con el cual siempre habían tenido disputas territoriales por las fronteras y las rutas comerciales.
Al norte, más allá de las tierras de Tolgor, al este de las llanuras de Rabost, estaba el pequeño reino de Elindor, cuyos nobles vivían en castillos hechos en piedra viva y sus ejércitos eran los mejor equipados. Sus armaduras estaban realizadas con hierro frio del norte, sus armas también. Portaban orgullosos a la guerra los estandartes de sus señores y la heráldica de su familia y su rey. Eran los mejores aliados a tener en cuenta para cualquiera de los reinos de las tierras libres.
Tras el río Thil en la región de Handor y ajenos a todo esto, vivían los medianos. Llamados Per-Nathins por los elfos, medianos por los hombres, Katansuns por los enanos y el gran pueblo por ellos mismos, eran amantes de la tranquilidad, amantes del buen comer y poco amigos de las aventuras. Aun así, algunos de ellos han sido vistos recorriendo las tierras de las Darland’s.
Al suroeste de Trid se encontraba Nagor, donde se refugiaron los humanos partidarios del poder de la oscuridad. Era un país sombrío, lúgubre, gobernado por una casta de brujos sacerdotes qué maquinaban intrigas y traiciones contra sus vecinos, pero siempre eran vigilados desde el valle de Zolarien.
Zolarien es un gran valle boscoso, donde los hermosos y delgados elfos jugaban y reían, pero siempre en alerta en la espesura rehuyendo en la medida de lo necesario la presencia de los hombres. En sus tierras grandes tesoros del pasado había, lugares sagrados, otros malditos, todos ellos custodiados y sometidos bajo conjuros y hechizos druídicos.
Por último estaba el valle de Dornolt, en el cual habitaban los parias de la sociedad élfica y humana, medio-elfos y medio-umaks. Ambas especies fueron discriminadas largo tiempo, hasta qué un medio-elfo llamado Emkil consiguió amasar una gran fortuna y compro todas esta tierras, creando así un nuevo reino donde sus semejantes de ambas razas podían vivir tranquilos. Algunos dicen qué Emkil sigue siendo el rey de estas tierras, pues su alma élfica es más fuerte qué su alma humana y ha resistido el paso de los milenios.
Mas la vida no era fácil en aquellos días. No era raro encontrar viejas fortalezas subterráneas, antiguos túmulos o cavernas profundas donde ocultas aun Vivian criaturas inmundas. Aun era posible encontrar panteones de viejos reyes, brujos y siervos de la oscuridad, donde descansaban sus tesoros y maldiciones. Algunas veces desaparecían niños de las aldeas y era peligroso adentrarse en los bosques sin ir armado o acompañado. En las montañas, montes y colinas de las tinieblas y en la cordillera del norte de Tolgor, se apiñaban criaturas maléficas, qué realizaban frecuentes expediciones de saqueo y rapiña. En Fur-Nintar, más allá de la marca de Angorlan, se alzaba la fortaleza de Garfalas, donde vivía la última dinastía de los señores oscuros, esperando su momento, planeando su venganza, preparando su invasión. En las tierras yermas, la antigua bruja Laila, amasaba con conjuros, hechizos y oscuros rituales, todo un ejército de seres de ultratumba con los cuales destruir todo signo de vida, y más allá de sus dominios al sur de las tierras yermas, dicen qué vivía una raza de hombres qué caminaban desnudos, pues no pasaban frío, sed, hambre o calor.
Pero esas tierras ya no pertenecían a las Darland’s.

Agradecimientos autor

A mis jugadores de la adolescencia Javier, José, Juan, Oscar, Abraham, Ignacio, Rafa, David y José Ángel; A mis jugadores actuales qué han puesto a prueba el presente documento, Eva, José Luis, Pilar, Virginia, Vicente y Estefanía.







































































Mitología de las Darland’s


La mitología es la forma de narrar los acontecimientos pasados por muchos sacerdotes. Está dividida en eras, qué es como la enseñan los sacerdotes de las tierras libres y cada era contiene un punto especial a remarcar, qué implica lo más importante de dicha época. Suele coincidir con la cronología documentada y estudiada por los historiadores y arqueologos.
A continuación vamos a ver tal y como lo cuentan los sacerdotes de Dornolt de la ciudad de Holgart.

La era del vacío

Esta fue la primera era conocida, solo Rashna sabe que había antes de esta era, solo el conoce si no hubo nada, pero nuestra existencia comenzó aquí.

De cómo se creó el universo

Nada se sabe de como apareció, pero en el vacío, estaba el uno, era el único, era el todo y se llamaba Rashna, y se encontraba solo. Por ello creo millones de mundos, miles de estrellas, lunas para qué los mundos no estuvieran solos y otras dimensiones a las qué los mortales llamamos planos, que lleno de más estrellas, mundos y lunas. En algunas de estas dimensiones encerraba sus pesadillas más abominables, en algunas otras sus sueños más exquisitos. Y así fue como Rashna moldeo el universo de los distintos planos de existencia qué conocemos. Después creo a los dioses elementales y durmió.

La era divina

Justo antes de dormir Rashna, descrubrio que podía crear vida y con ello inicio la chispa de la que parten mortales, inmortales y los mismos dioses.

Del nacimiento de los dioses elementales

No paso mucho tiempo hasta qué Rashna decidió crear vida para poblar los mundos. Todo fue según sus designios y estaba contento con su trabajo, y descubrió qué en uno de sus mundos había creado cuatro seres de gran poder, los cuales tenían aspectos básicos con los qué controlar los elementos qué daban forma a la materia y la energía, los llamo dioses elementales.
Gornix era el señor del aire, dominador de los vientos el cual volaba por todos los rincones del mundo.
Adarna era la tierra, aquella qué dejaba pasear la vida por su piel marrón y se regocijaba de las criaturas qué se le acercaban.
Nimara era la brillante, jugueteaba con Adarna, y movía los ríos desde las montañas más altas, hasta las profundidades de los abismos oceánicos.
Groban el colérico, aquel qué podía controlar el fuego y el calor, el cual disfrutaba creando objetos en su torre, junto a su yunque y utilizando el fuego para manipular los metales.

La era del dolor

Pero los dioses elementales eran jóvenes, creyeron en la inteligencia de los mortales, se entregaron a estos y surgió la envidia, el dolor y el daño irremediable.

De cómo surgieron los mortales y se produjo el daño

En aquel entonces elfos y humanos no eran más qué seres insignificantes, pequeños animales algo más avispados qué el resto. Gornix se unió a Adarna y descendieron al mundo, para instruir a los elfos, la más adelantada de las especies y enseñarles el arte de la naturaleza, el druidismo. Y engendraron a Dornolt, el primero de los grandes dioses y este aprendió de sus padres y se convirtió en el dios del conocimiento y la sabiduría.
Dornolt decidió qué haría como sus padres y así pues comenzó a guiar a los hombres, pero estos eran de un temperamento más belicoso qué los elfos y les costaba más convertirse en una raza civilizada, aun así Dornolt no dejo su visión morir, pues el coraje y el ímpetu es grande en el corazón de los hombres.
Groban no podía poseer a Nimara, esto perturbo su corazón, además esta no estaba interesada en él, y su mente también cambio, y secretamente comenzó a desear a Adarna, esto le llevo a un acto de locura y aprovechando qué Gornix visitaba al gran pueblo de los elfos, cayó sobre Adarna y la violó. Después huyo. El daño se hizo patente, surgió algo qué hasta ahora era desconocido, el mal y por lo tanto surgió el bien.
Grande fue la ira de Gornix al volver meses después y conocer lo acontecido, maldijo a Groban y a su descendencia y arranco el niño no nato del vientre de su madre, arrojándolo a la tierra para qué creciera débil y deforme. Este creció malvado, rencoroso y lleno de odio por todo y para todos y los hombres le llamaron Gainor y lo adoraron como dios de la mentira y la traición.
Ignorando esto Rashna, decidió dormir, pero para vigilar lo qué sucedía creó una raza de seres mágicos llamados dragones. Y a estos dragones les dio distintos aspectos para qué pudieran ayudar a los elementos en sus quehaceres, y los dragones tomaron tonalidades variadas según sus funciones y a quien ayudaran.




La era bárbara

Una era oscura aconteció, donde el futuro desaparecia, el odio y el dolor crecían, la barbarie se extendió por el mundo y la guerra empezaría.

De cómo Gainor corrompió y destruyo el mundo

Durante estos años y pese a los esfuerzos de Dornolt, Gainor consiguió qué los hombres se enfrentaran entre ellos, divididos en clanes y tribus, para qué no progresaran. Grandes bestias y criaturas abominables había creado y las usaba como ejércitos de demonios qué recorrían el mundo asolando las tierras qué él quería. Se extendieron el fuego del caos y la destrucción por el mundo y el poder de Gainor y Groban crecieron. Dornolt viéndose abrumado hablo con su madre, la cual vio padecer todo tipo de vejaciones a las mujeres, tal y como ella había sufrido y entonces creó una raza de mujeres humanas sobre las qué ningún hombre pudiera ejercer violencia o autoridad, así surgió el pueblo de Astra y siguen hoy bajo su tutela.
Los benévolos dragones cumpliendo su cometido, intentaron mediar entre los dioses, evitar la guerra qué se avecinaba y se enfrentaron a los dioses, muchos fueron los qué murieron y pocos los qué sobrevivieron.
Adarna le dio otro hijo a Gornix, este fue llamado Haroldo el dios de la guerra, el qué ríe con la espada. Bajo a la tierra y junto a Dornolt derroto a su hermanastro tullido Gainor durante la era de la guerra.

La era de la guerra

Y la guerra llego y Haroldo la comprendía mejor que nadie y la conduce mejor que el resto de dioses, pero no todos participan con la misma honestidad y esta se alargo. De ella surgieron nuevos dioses.

De cómo nacieron los dioses

Fueron muchas las batallas libradas, muchas las victorias conseguidas durante el siglo venidero, y durante esta época grandes cosas pasaron y nuevos dioses aparecieron, pero al final Dornolt y Haroldo lograron derrotar a Gainor y Groban, y los expulsaron de una gran extensión de tierra, y la llamaron las Darland's. Y las acciones de los dioses dieron lugar a muchos otros, y estos fueron sus actos y sus resultados.
Haroldo conoció a Thais, una humana hija de uno de los más importantes clanes bárbaros existentes. Su belleza no tenía igual, hasta las mujeres de Astra se asombraban con ella y se unieron para siempre. Así pues esta recibió su puesto entre los dioses, pasando a ser la diosa de la belleza y la bondad, y tuvo un hijo con Haroldo, al cual llamaron Mesher y este enseño a los hombres como tomar decisiones por medio de la palabra y no por la espada, convirtiéndose así en el dios del comercio y los viajes. Pero algunos, aquellos qué no aprendieron correctamente, se dedicaron a apropiarse de lo ajeno silenciosamente y por lo tanto Mesher también paso a ser el dios de los ladrones, a los cuales espera algún conseguir redimir.
Fue entonces también cuando llego la primera gran migración élfica qué huía del oeste, y estos se asentaron en el valle de Zolarien. Con ellos llego una muchacha elfa llamada Dalana, la cual se enamoro de Dornolt y ella se enamoro también. Se desposaron y ella paso a ser la diosa del amor y de este amor nació Misarte la cual estudio con su padre y se maravillo del arte de los elfos. Y Misarte paso a ser venerada como la diosa de las artes.
Gainor el derrotado no permaneció ocioso, envidiando la felicidad de sus hermanastros se unió a una desconocida mujer mortal, a la cual abraso con el fuego de su odio y sus más oscuros y depravados pensamientos y deseos. Esta se convirtió en la diosa de la enfermedad y el sufrimiento, y era conocida con el nombre de Lesba.
De todo esto nació una niña, a la qué llamo Pheva y era conocida por ser la diosa de la depravación, la lujuria y la pasión.
Adarna creyó qué debía de contar con un nuevo aliado para sus hijos, un aliado capaz de ofrecer capacidades bélicas más organizadas y un espíritu de unidad qué faltaba entre los hombres. Y creo a los enanos y a su patriarca, le concedió poderes para convertirse en dios, el patrón de los enanos y le llamaron El gran capataz y el con su pueblo lucharon junto a los hombres en contra de los ejércitos de Gainor.
Gornix estuvo mucho tiempo solo mientras Adarna se ocupaba de los enanos y este la abandono, uniéndose a Nimara. Esta le dio un hijo al cual llamaron Ostrod y fue el señor de los mares y los océanos. Pero Gornix se dio cuenta de su error y volvió a los brazos de Adarna. Nimara lloro entonces y aun llora hoy cuando ve a Gornix paseando poderoso en el lugar de los dioses y sus lágrimas qué los hombres llaman lluvia, hace florecer triunfal a Adarna.
Siendo aun joven e inexperto Ostrod, pues poco sabia de la gran guerra, vio una doncella qué se bañaba en una de sus playas, esta era Misarte. Tuvieron un romance, el cual acabo cuando el caótico Ostrod la abandono, y Misarte se sintió engañada y frustrada, pero maduro y habiendo perdido su inocencia educo a la hija qué tuvo para qué no pasara lo mismo qué su madre. Y esta fue conocida como Mirna diosa de la castidad y la pureza.
Por su parte Mesher viajo y conoció a varias doncellas y entre ellas estuvo Pheva, la cual con malas artes lo sedujo y así fue como nació Khosnar el dios de la avaricia y la bajeza, el rastrero y los ladrones dejaron de adorar a Mesher y comenzaron a adorar a Khosnar, y los espías y asesinos también lo hicieron. Tras esto Mesher encontró a Misarte con la qué se unió después de unos años de romance. Tuvieron un hijo al qué llamaron Sindash el cual adopto la forma de un jovenzuelo, pues era el dios de la felicidad. Con él los hombres aprendieron a reír y cantar de nuevo. También cuentan qué Sindash fue el creador de los medianos, la última de las especies qué habito la tierra y este les enseño a vivir en la simpleza de la vida de los granjeros, de forma sencilla, cómoda y con la cual disfrutaban de las cosas más insignificantes.
Y qué pesar por las nobles bestias, los dragones cambiaron, algunos se volvieron malvados, egoístas y sedientos de poder, otros apoyaron a los dioses qué luchaban en contra de los traidores para preservar la creación. Pero de entre ellos destacaron Morgodinar el rojo, siervo de Groban, el dragón rojo del fuego, Ilavadun el oscuro, el dragón de las sombras qué servía a Gainor, Shazazanara de los bosques, sierva de Adarna, y el más majestuoso de todos Rawsenil el dorado, el qué era cabalgado por Haroldo.

La era del crecimiento

Pero una vez acabo la guerra, los dioses dejaron a los mortales gobernar su destino. Se descubrieron muchas cosas, desde como era el mundo, hasta la magia y la hechicería.

De cómo fueron creciendo las Darland's

Durante milenios los dioses no volvieron a pisar la tierra, y esta quedo sumida en la oscuridad dominada por los señores de la guerra, los demonios y otros seres oscuros y malvados qué había dejado Gainor en su huida hacia el infierno. Pero no todo estaba perdido, las tierras conocidas como las Darland's, allí donde Dornolt y Haroldo enseñaron a los hombres a luchar contra el mal, la civilización creció en torno a la leyenda de Haroldo. Varios reinos prosperaron y alianzas surgieron; Entre los enanos surgió la casta de los gnomos, una variante de la raza enanil más inclinada al ilusionismo y el progreso tecnológico, y los perfectos aliados para estos fueron; Los elfos se encerraron en sus bosques; Los humanos se dividieron en reinos qué luchaban entre sí; Los medianos ajenos a todos medraban en sus tierras pacificas y fértiles; Así pues todo progreso mientras los dragones se ocultaron.
De vez en cuando en Fur-Nintar, la lejana tierra de los señores oscuros, algún malévolo archimago, un señor de la guerra o algún señor del caos tomo el poder en rara ocasión y arremetió contra las Darland's el único vestigio de bien, civilización y justicia del mundo. Pero siempre los darlandinos olvidaban sus redencillas y odios personales para unirse en justa y perfecta alianza contra el enemigo común, haciéndolo retroceder hasta las tierras qué se extienden al otro lado de las montañas pardas o al norte, en las montañas de las tinieblas.
Durante esta época se descubrieron grandes cosas, las Darland's solo era un pequeño reducto de un continente más grande llamado Femento, este a su vez estaba en el mundo de Dornagar. Se supo qué había más mundos y se descubrió la existencia de portales qué habían sido usados por Gainor para traer abominaciones, bestias y demonios desde esos otros mundos y otros portales para traerlos de otros planos, ya no existía solo la religión, la magia había sido descubierta y el poder arcano creció. De todo esto un nuevo dios surgió, Sef el hechicero, el qué trae las corrientes de la magia y el poder. Se fundaron escuelas de magia, y se comenzó a practicar otras ciencias, el futuro estaba servido, pero el poder de la oscuridad era grande y seguía conspirando.

La era de los inmortales

Y el mal de los dioses oscuros volvieron, trayendo a los inmortales y dioses menores con ellos.

De cómo aparecieron y lucharon los inmortales, los dioses menores

Todo comenzó de nuevo, la guerra de los dioses en la cual no podían ahora participar, todo comenzó cuando Emkil, el qué después sería conocido como patrón de los mestizos, Laila, más conocida como la señora de ultratumba y Ommer el guardián, llegaron a un monasterio de Dornolt donde los monjes habían sido corrompidos por Gainor y allí encontraron un pergamino qué rezaba:
“Tú me has expulsado del lugar de los dioses, pero yo te expulsare de tu lugar en la tierra. A miles de años de esta maldición, cuando tu y yo nos juntemos en el cielo, Holgart será esclava de mi furia, y sus manos se llenaran de sangre paterna, porque será a mí a quien adoren.”
Y así fue como los primeros inmortales comenzaron su camino, después de purgar el monasterio de tan impíos monjes viajaron a Holgart, en donde descubrieron las palabras completas de la maldición de Gainor y de la sagrada misión del rey de Holgart el cual debía de seleccionar un grupo de campeones para las Darland's y de las Darland's y así fue como los eligió y envió a visitar a Amaltea, pues un último Dios había nacido en secreto, Phoenix hijo de Gainor y estaba destinado a destruir Holgart. Amaltea una bruja qué decían qué era inmortal, había recibido indicaciones de Dornolt y guió a los aventureros hasta Phoenix al cual derrotaron. Y todo parecía haber finalizado y después de años de cruentas guerras contra los invasores del oeste hubo celebraciones.
Años pasaron y se fundó en el valle de Dornolt, el reino de los mestizos, donde medio elfos y medio umaks convivían sin ser discriminados, bajo la tutela y el gobierno de Emkil, Ommer viajo a las montañas grises y destruyo un portal demoníaco y allí permaneció convirtiéndose en un dios menor, el guardián. Laila reunió un pequeño ejército y a travesó las colinas del suroeste, dominando y conquistando las tierras yermas. Todo parecía en calma, todo parecía tranquilo, todo parecía estar volviendo a su cauce.
Pero las Darland's fueron atacadas otra vez, Laila la bruja, la no-muerta, la vampiresa, se había convertido en una inmortal, pero no por meritos, si no por medio de oscuras artes y siendo la más poderosa de los nigromantes, había burlado a la muerte y ahora tenía el ejército de no muertos más grandes qué jamás se había visto y ataco las tierras libres.
Y en las guerras qué llegaron, muchos fueron los nuevos poderes qué surgieron, grandes héroes y campeones en todos los bandos, pues Fur-Nintar aprovecho también para combatir con todos los bandos, fue una guerra de tres. Pero las tierras libres aguantaron y el tiempo paso y las heridas comenzaron a cicatrizar.

La era de los mortales

Y estamos en la nueva era, aquella que Rashna a decidido que sea la ultima, la de los mortales, la que escribiremos nuestro futuro.

De la situación actual

Y después de todo lo sucedido, Rashna comenzó a despertar y viendo lo qué había estado pasando se sobrecogió de dolor, impuso una norma, por la cual los Dioses no podrían salir de sus planos, reorganizo el orden universal y comenzó a escribir el libro del Destino. En este puso gran parte de su poder, de forma qué aseguro miles de años de estancamiento, cinco mil años donde nada cambiaria. Pero esto le agoto nuevamente en exceso y volvió a dormir, pero su escrito final es conocido:
“...y todo comenzara cuando las tres lunas de Dornagar se alineen con el sol en un eclipse total, y los poderes olvidados volverán a surgir, y comenzara la última edad...”
Y eso paso años atrás, por eso es normal ver como oscuros demonios vuelven a recorrer las montañas grises, los gigantes de las montañas se reagrupan, umaks y gondes crecen por las montañas de las tinieblas, un nuevo señor parece haber en Garfalas, los muertos andan de nuevo entre los vivos, los sacerdotes han recuperado poderes qué habían fallado desde hace milenios, los magos y hechiceros rebosan de energía, y un sin fin de extraños sucesos recorren las tierras...
...algo se acerca, una nueva era.

Deidades de las Darland’s

En los dioses cabe destacar cuatro vertientes, los dioses neutrales (indicado en el nombre) como por ejemplo el avatar qué es totalmente neutral al conflicto, los dioses traidores (indicado en el nombre) qué forman parte del grupo de dioses qué desean invadir todo el mundo, los dioses malditos (indicado en el nombre) qué forman parte del grupo de dioses qué sirven a Laila y desean exterminar la vida en el mundo y por último los qué ayudan a Gornix y Nimara (no tienen nada indicado) qué luchan por mantener el bien y las tierras libres a salvo de dioses traidores y malditos.
También se vera en cada dios si le llaman de otra manera en los distintos lugares o culturas de las tierras libres, bajo otro aspecto o incluso ambas cosas. En caso de no indicar nada, (Ejemplo no se nombra a Trid), en ese sitio lo llaman y/o conocen como los sabios de Holgart.

El avatar, Rashna (Deidad neutral)

El uno, el todo, el creador de los mundos y sus planos de existencia. Es una masa sin forma fija, sin apariencia, el cambio constante de energía y materia. Los elfos lo llaman Under, los medianos el abuelo, los enanos el gran padre, en Rabost el padre de todos, en Fornor, los Umaks y en las tierras yermas el gran dictador.

Dioses elementales

Los 4 grandes poderes elementales, han dejado de entrometerse en los asuntos del mundo directamente por orden expresa de Rashna, puesto que ellos son el mundo en sí, y da igual lo qué suceda no deben de intervenir, aunque si pueden apoyar a sus seguidores desde sus distintos planos.

Adarna

Diosa de la tierra, es la fuerza sobre la qué se soporta el mundo. Los elfos lo llaman Miarra, los medianos señora de las cosechas, los enanos la constructora, en Rabost la mujer del viento, en Trid la señora de las montañas, en Astra la gran matriarca, en Dafar es la diosa de la tierra, en Elindor la gran dama, en Fornor la diosa de las montañas y las colinas, los Umaks la deseada, el mal del fuego y en las tierras yermas la sepultada.

Gornix

Dios del aire, tiene poder sobre este manifestándose sobre todo como viento. Los elfos lo llaman Gordion, los medianos el esposo, los enanos el traicionero, en Rabost el hombre libre, en Trid el señor del viento, en Astra el hombre, en Dafar el dios del aire y el viento, en Elindor el noble señor, en Fornor el dios de las tempestades, los Umaks el gran enemigo y en las tierras yermas el caprichoso.

Groban (Deidad traidora)

Dios del fuego, el calor y la llama son su principal forma de poder. Los elfos lo llaman el iracundo, los medianos el mal del oeste, los enanos el señor de las fraguas, en Rabost el destructor, en Trid el impio, en Astra el inombrable, en Dafar el fuego y la llama, en Elindor el enemigo, en Fornor el benefactor maldito, los Umaks el gran padre, el salvador y en las tierras yermas el enemigo de todos.

Nimara (Deidad neutral)

Diosa del agua, tiene poder sobre esta bajo todas sus formas. Los elfos lo llaman la dama del agua, los medianos señora de los rios, los enanos la creadora de cuevas, en Rabost , en Trid señora del agua, en Astra la despechada, en Dafar el agua de la vida, en Elindor , en Fornor , los Umaks la traidora, aquella que rechaza al gran padre y en las tierras yermas la indecisa.

Grandes dioses

Como norma general, los grandes dioses son aquellos que son hijos de los dioses elementales y por lo tanto su poder es similar al de sus padres y los primeros que se involucraron en la vida de los mortales.

Dornolt

Dios de la sabiduría, señor de los conocimientos. Es el hijo mayor de Adarna y Gornix. Los elfos lo llaman Morrolt, que significa el sabio, los medianos Norolt el anciano, los enanos Morson, que significa el artesano, los Umaks Garuont, que significa el hermano mayor y en las tierras yermas el bibliotecario.

Gainor (Deidad traidora)

Dios de la mentira y la traición, el tullido. Hijo de Adarna y Groban, es el gran enemigo de las tierras libres y es odiado de forma generalizada por los mismos. Los elfos lo llaman Níûbun el embaucador, los medianos el truhan, los enanos Solodin el deformado, en Rabost el inutil, en Trid el mendigo, en Astra el señor de las mentiras, en Dafar el de las malas artes, en Elindor Göinor, en Fornor el espia, los Umaks el gobernante y en las tierras yermas el derrotado.

Haroldo

Dios de la guerra y las batallas, señor de los combates. Es el hijo menor de Adarna y Gornix. Los elfos lo llaman Hüaroldo el imprudente, los medianos el gran hombre, los enanos Jurdin, patrón de los guerreros, en Rabost Hilferd el berserk, en Elindor el gran caballero, en Fornor el redentor, en las tierras yermas el dorado y los umaks por varios hombres, el asesino, el azote del este, el sol, el señor de los dragones, el odiado, el hermano menor o el mal hermano.

Ostrod

Dios de los mares y océanos. Hijo de Nimara y Gornix. Sigue los dictámenes de su padre, pero es caprichoso y cambia pronto de parecer. Los elfos lo llaman el hijo del agua, los medianos Astrod señor de los pescadores, los enanos simplemente Ostrod, en Trid el patrón, en Fornor el impredecible y los Umaks Ostrad el tempestuoso.

Dioses de la vida

Dalana

Mujer de Dornolt, diosa del amor verdadero. Era una muchacha elfa qué vino en la gran migración y se enamoro de Dornolt y este de ella. Los elfos lo llaman Diâlana la hermosa, los medianos la buena dama, los enanos la gran doncella, en Rabost la protectora de la familia, en Trid la señora, en Astra la ilusa, en Fornor no la tienen en consideración y los Umaks la embaucada.

Mesher

Dios de los viajeros y comerciantes. Hijo de Haroldo y Thais, algunos ladrones aun le veneran. Los medianos lo tienen como una de sus deidades principales, pues él se encarga de los mercados agrícolas anuales. Los elfos lo llaman Meshier de los caminos, los medianos el aventuero, los enanos el mensajero, en Rabost el raudo, señor de los caballos, en Trid señor de los ladrones, en Astra el atleta, en Elindor el explorador, en Fornor señor de los ladrones y asesinos, los Umaks el cobarde y en las tierras yermas el escurridizo.

Misarte

Diosa del arte en todas sus formas, desde el arte del pintor, hasta el buen trabajo del artesano. Hija de Dalana y Dornolt. Los elfos la llaman la dama de las canciones, los medianos la señora de las fiestas, los enanos la aprendiz, en Trid la coleccionista, los Umaks Masarte la forjadora y en las tierras yermas la insignificante.

Pheva (Deidad traidora)

Diosa de la lujuria y el deseo. Hija de Lesba y Gainor, fruto de los abusos de este sobre Lesba. Ella se encarga de reclutar usando oscuras artes a aquellos débiles de corazón ante los oscuros deseos. Los elfos la llaman la pecadora, los medianos la inombrable, los enanos la lujuriosa, en Rabost procuran no hablar de ella, en Trid señora de los burdeles, en Astra está prohibido hablar de ella bajo pena de muerte, en Fornor la encantadora, los Umaks la señora de los sentidos y en las tierras yermas se le considera una buena manipuladora de sus enemigos.

Thais

Diosa de la belleza y la perfección. Es la mujer de Haroldo. Los elfos la llaman la de la larga melena, los medianos diosa de la paz, pues según ellos es la única capaz de sacar a Haroldo de una guerra, los enanos la afortunada, creen que es además la diosa de la suerte, en Rabost la matriarca, en Trid la buena esposa, en Astra la buena hija, pues consideran que fue la mejor aliada de Adarna, los Umaks Thasia la impura y en las tierras yermas Thasia la depravada.

Dioses del espíritu

Son deidades hijas de los dioses de la vida o de los grandes dioses y por lo tanto nacieron ya siendo dioses, pero con un poder igual o inferior a los dioses de la vida.

Mirna

Diosa de la castidad y la pureza. Hija de Misarte y Ostrod, representa todo lo contrario a Pheva con la cual tiene una enemistad más personal. Los enanos, gnomos, medianos y elfos la adoran como la pureza, las mujeres de Astra como la castidad y las fuerzas oscuras como Mirna la diosa sin poder.
Los elfos, medianos y enanos la adoran como la pureza, en Rabost y Elindor como Mhigrna, en Astra es la diosa de la castidad y el poder femenino, en Fornor la llaman la inqrebantable y los Umaks la diosa sin poder.

Khosnar (Deidad traidora)

Dios del egoísmo y la avaricia. Hijo de Meshner y Pheva, tiene planes propios para cuando se invadan las tierras libres, es egoísta y avaro y muchos son los ladrones qué le sirven en la actualidad. Los elfos lo llaman el bribón, los medianos el picaro, los enanos Khusnar el ladrón, en Trid patrón de los buhoneros, los Umaks como el saqueador y en las tierras yermas saben que no pueden confiar en él.

Sindash

Dios de la felicidad. El patrón de los medianos es hijo de Mesher y Misarte, el intenta qué todo vaya bien, es el más optimista de los dioses y procura cuidar sobre todo de los niños. Es una deidad casera. Es adorado por los medianos como su patrón, los elfos lo llaman el portador de la dicha, los enanos y gnomos lo llaman el despreocupado, los siervos del mal le llaman el niño dios, en Rabost el sonriente, en Fornor es patrón de los bufones y en Astra el protector de los niños.

Deidades inmortales

Las deidades inmortales no nacieron siendo dioses o no son naturales de este mundo. Puede que ganaran su sitio entre los dioses por sus gestas o al alcanzar cierto poder, puede que dicho poder lo robaran o les fuera cedido, otros simplemente vienen de un mundo donde ya poseían su nivel de poder. Puede que rivalicen con los dioses espíritu y de la vida, algunos creen que incluso con dioses superiores.

Amaltea

La bruja, la de las visiones, aquella qué predice el futuro. Se dice qué volvió a la cascada del arco iris y continúa aprendiendo de Dornolt. Es adorada como la gran adivinadora por todos, pero aun así, los elfos la llaman Amâltea, en Elindor no le llaman por su nombre, se refieren a ella como la buena bruja y en Fornor Analtea.

Battia

Patrona de los magos. En las guerras contra Laila, Battia qué había dedicado su vida al estudio de la magia y la hechicería destruyo ejércitos enteros de no muertos y tal fue su poder qué fue llamada para ser diosa. Según parece el aumento de poder de Battia fue debido a qué Sef se enfrento a Laila y fue destruido, en un último acto envió su poder a Battia para qué ocupara algún día su lugar, y así fue. Los elfos la llaman la arcana, los enanos la alquimista, en Astra la gran hechicera, los Umaks la mala bruja y en las tierras yermas la usurpadora.

Davnor

El justo. Davnor vio morir a su familia durante una invasión de los señores de las pozas de Meur. Dedico su vida a impartir castigo y justicia entre los enemigos de las tierras libres y su culto se extendió rápidamente. Los elfos lo llaman el vengativo, los enanos el acertado, los Umaks azote de señores y en las tierras yermas el vengador.

Durof (Deidad traidora)

El Señor de la muerte. Nacido en Garfalas, fue el portador de la muerte por los reinos élficos durante dos décadas, hasta qué Sefina y Amaltea le derrotaron. Los elfos lo llaman el gran asesino, en Fornor el despiadado, los Umaks el amo de la muerte y en las tierras yermas Darof, aquel del que reirse.

El Capataz

El primer enano, el protector y guía de los enanos y gnomos; solo ellos saben su verdadero nombre Karión Gönar, que significa Guia y protección. Fue creado para luchar junto a los enanos y defendiendo las tierras libres en las guerras que llegaron después de su creación. Los elfos lo llaman la piedra, en Rabost el defensor, en Astra la roca y los Umaks Karion el amurallado.

Emkil

El protector, patrón de los mestizos. Nacio hijo de una elfa y un humano en el valle de Dornolt, durante su juventud recibió dos espadas bendecidas por Groban, pero pronto descubrió el mal que estas portaban y decidió usarlo contra los dioses oscuros. Gano su poder tras derrotar a Laila, pero cara fue su victoria pues murió a manos de ella antes de volver a nacer como un Dios. Los elfos lo llaman el mestizo, los medianos el elfo alegre, los enanos el gran amigo, en Rabost aquel que domina el fuego, en Fornor el bastardo y en las tierras yermas el enemigo de Laila.

Gorodokaman (Deidad traidora)

Señor de las bestias. Venido de otro mundo Gorodokaman es un imponente minotauro, cuyo poder no tiene igual, vino ya siendo un Dios y se alió con Gainor. Con él una gran cantidad de criaturas y bestias mágicas malignas llegaron. Los elfos lo llaman Gorodokên y los enanos lo conocen por la abominación.

Gyulana (Deidad traidora)

La profanadora. Nacida en Gorek, esta enana sirvió a los señores de Mirav en Fur-Nintar y aprendió oscuros rituales con los qué profanar tierras santas. Sus señores no se atrevían a usarlos, pero ella sí y consiguió reunir tanto poder profanando los últimos vestigios del pasado qué se encontraban en las montañas de la perdición qué el mismo Groban la convirtió en una diosa. Los enanos la conocen como la innombrable y los gnomos como la gran vergüenza, los elfos la llaman el mal de los enanos y en Fornor la profanadora oscura.

Laila (Deidad maldita)

Criada por un nigromante y tratada peor que los esclavos, durante su juventud viajo con Emkil combatiendo a los siervos oscuros por el valle de Dornolt y Holgart. Se convirtió en la señora de la no-vida, aquella qué ni los dioses pueden matar y fue maldita por Emkil, encerrada en una cámara de energía dimensional en su propia fortaleza en Bieamp. Desde entonces solo puede actuar por medio de sus lacayos. Los elfos la llaman la maldita, los medianos la mujer del saco, los enanos la no-muerta, en Rabost y Trid la temen por su falta de piedad, en Astra la señora de los muertos, en Fornor la gran estudiante y los Umaks la temen, puesto que niega la muerte.

Lardassu (Deidad traidora)

El destructor. Nada más contenta a Lardassu qué ver reinos enteros destruidos bajo el poder de sus umaks. En el pasado fue un poderoso hechicero de Trid, pero viajo a Akum y con su poder consiguió dominar y reinar en las tierras de los gondes. Con malas artes creo a los umaks partiendo de los gondes y comenzó a ser adorado como un Dios. Los elfos y enanos lo llaman el falso dios y en las tierras yermas el incinerador.

Lesba (Deidad maldita)

Portadora de enfermedades. Después de padecer a manos de Gainor todo tipo de obscenidades, Lesba enfermo, pero se había acostumbrado ya al dolor y el sufrimiento y se encerró en una oscura caverna en las tierras yermas. Fue encontrada por Laila y ambas se aliaron, una extendería epidemias en venganza por todo lo sufrido y la otra levantaría un gran ejército de muertos. Los elfos la llaman Lesvhà, los enanos Lesvà, en Astra la profanada, y en las tierras yermas la voluntad de Laila.

Lissbha

La luminosa, la luz eterna. Nadie sabe de dónde vino, pero ilumino el camino de los guerreros elfos qué combatieron a los gigantes de las montañas pardas. Los elfos la llaman Lissbân, los enanos es la luz de la mañana, el día y para los Umaks es odiada, la luz molesta.

Lixia (Deidad traidora)

La tenebrosa. Señora de la oscuridad, nadie sabe realmente si existe, pero muchos son los qué opinan qué tras las guerras de los dioses, la caída de los inmortales y el llegar de tantas calamidades se esconde esta oscura deidad.

Minnada (Deidad neutral)

La bruja del frío. Su historia no justifica sus actos, pero aun así, ella lo considera. Minnada era una joven estudiante de magia de Liroc, felizmente casada. Se vio obligada a luchar durante años en las montañas de Krad contra bestias mitad hombre, mitad cabra qué amenazaban el valle de Dornolt. A su regreso, descubrió qué su marido la había traicionado y tenía un romance con su hermana, y sin pensarlo Minnada uso su poder para matar a su hermana y transformo a su marido en un dragón azul. Lo subyugo y reclamo su puesto entre los inmortales, huyendo lejos al norte, más allá de las montañas tenebrosas donde el frío menguaba su dolor. Juro vengar su pérdida congelando todo a su paso en un futuro. En Trid le llaman el gran invierno, en Astra la consideran una mujer débil y en Elindor es conocida y temida como el mal del norte.

Omgodor (Deidad traidora)

Señor de la tiranía. Este señor de la guerra de Garfalas, fue resucitado para tomar de nuevo los ejércitos cuando Durof fue derrotado. Ataco y conquisto Angorlan y lo mantuvo como suyo durante una década, pero las fuerzas unidas de Rabost y Garoth consiguieron expulsarlo de nuevo a las tierras de Fur-Nintar, Tal había sido su poder qué tomo el aspecto de la tiranía. Los elfos lo llaman el daño de Angorlan, los enanos el destructor de murallas y en Rabost el gran adversario.

Ommer

El guardián, destructor de portales, se dice qué vuelve a recorrer las montañas de las tinieblas y las montañas pardas destruyendo cualquier signo de los portales qué traen a los demonios de otros planos y mundos. Los elfos lo llaman el incansable, los medianos lo veneran como protector de las colinas y las granjas, los enanos lo veneran como el defensor, en Fornor es Onmer y en las tierras yermas le consideran un mal necesario.

Pagos (Deidad traidora)

El Dios de la sangre. Nadie sabe qué fue este ser antes de ser Dios, pero actualmente tiene una forma demoníaca como los grandes demonios del abismo y es conocido por qué cuando acaba de arrasar un lugar él y sus siervos sacian sus gargantas con la sangre de sus enemigos. Los elfos lo llaman el insaciable, los enanos el impuro y en las tierras yermas el falso vampiro.

Sefina

Diosa de la vida. Hija de unos campesinos lucho junto a Emkil y fue la capitana de un grupo de voluntarios dedicado a aliviar el sufrimiento de los soldados. Los elfos la veneran como diosa de la curación, los enanos como la piedad del mundo, los medianos como la sanadora y en las tierras yermas la odian por ser capaz de deshacer la magia de Laila.

Shanasia

Diosa de la verdad. Durante las guerras entre enanos y elfos (Provocadas por las mentiras de Gainor), fue Shanasia una joven estudiante de Bellar la qué descubrió la verdad de todos y cada uno de los secretos qué habían dado lugar a esta entupida guerra. Fue ella la que descubrió las mentiras de los manuscritos antiguos qué decían qué los dioses habían muerto y sumieron en un pesimismo absoluto todas las tierras libre y así pues le fue concedido por la misma Adarna el estatus de diosa de la verdad. Los elfos la llaman Shansia.

Vessia (Deidad traidora)

La hacedora de la brujería. Cuando Battia fue llamada para ser diosa, su mano derecha y más aventajada alumna se sintió abandonada por su maestra. Fue seducida por el propio Gainor al cual juro lealtad y con el cual aumento su poder hasta convertirse en Diosa. Los elfos la llaman Vessïa, los enanos Vessthïa, en Fornor la conocen como la imprudente y en Dafar como la bruja y mal de los bosques.

Wedomina

Señora de la naturaleza. Esta elfa de Zolarien, lucho durante doscientos años contra todas las aberraciones antinaturales qué recorrían las tierras libres. Fue una de las mejores paladinas de Adarna y por ello esta le concedió su estatus como señora de la naturaleza. Los elfos lo llaman Wedom, los medianos la conocen como señora de los arroyos, riachuelos y zonas florales, los enanos la guerrera de las flores y en Astra la paladina de Adarna.

Las diosas guardianas

Landia, Lixia, Magglia y Rashna

Lixia ya se vio anteriormente, pero aquí queda mejor especificado algunos datos para conocer a está diosa.
Antes de qué Rashna creara a los elementos, creó un ente con el cual comentaba sus sueños e ideas. Está era Lixia y está daba vueltas alrededor de Dornagar asombrada por las maravillas qué allí se estaban formando. Rashna decidió crear a los elementos y su madre fue Lixia la cual agradeció mucho qué fuera elegida por ello, estos nacieron y descendieron a Dornagar después de qué Rashna expulsara a Seth una antigua pesadilla suya. Los elementos revoloteaban por el mundo y Lixia no podía vigilarlos a todos a la vez, así qué Rashna creó dos hermanas para Lixia, Landia y Magglia. Cogió el poder de Lixia y lo repartió entre las tres, debilitando por lo tanto a Lixia, la cual se sintió enojada y ofendida por ello. El trabajo de estas era vigilar y educar a los elementos para qué siguieran la obra de su padre, Magglia cogió de pupila a Nimara, Landia a Gornix y Adarna, por ultimo Lixia se centro en Groban.
Lixia descubrió cómo recuperar su poder y no dudo en hacerlo, pero eso dio cómo consecuencia qué Landia y Magglia perdieran el suyo, quedando casi inertes en el firmamento, con ello Lixia volvió a ser una diosa y según las leyendas Landia y Magglia tuvieron que permanecer bajo su voluntad para no desaparecer. Los elfos son los únicos que las veneran como tales a Landia y Magglia. Landia es la luna protectora de los druidas, Magglia es la luna protectora de las profundidades del bosque y Lixia es la oscuridad eterna, aquella que sumirá al mundo en las tinieblas.

Deidades menores

Se trata de dioses menores, que no sirven a poder alguno, pero que cuentan con un poder que puede rivalizar con los dioses inmortales, suelen ser venerados en zonas pequeñas, por especies o culturas concretas.

Los espíritus orcos

Según sus tradiciones, los espíritus más fuertes, aquellos que sobrepasaron los límites de su existencia, perduran sin que la reina de los muertos los esclavice y pueden ser convocados por los chamanes orcos.

Garador

El dios de la fuerza de los gainderos, al cual veneran para que les de fuerza y no vuelva a caminar entre ellos, puesto que el solo acabo con dos clanes enteros de los suyos.

Amanidon

Señor de las cuevas y cavernas, el cual les guio por ellas, les enseño a moverse por ellas y sigue guiándoles hoy en día.

La noche

Segú la creencia de los gainderos, es un espíritu antiguo que está en constante guerra con el día, suele proteger y amparar a los gainderos en sus fechorías.

El señor oscuro

Según los trolls la noche llego al mundo para proteger a sus hijos, los trolls, pero carentes de un padre que les guiara, llego el señor oscuro, el cual los acogió y protegió como un padre.

La señora de las sombras

Cuando huyeron de la tierra de los gainderos, los trolls, dicen que las sombras les protegieron. La señora de las sombras fue concubina del señor oscuro y ambos fueron los protectores de los trolls.

El hambriento

Solo los ogros recuerdan a este dios que se comió el solo un dragón antiguo, el cual al ver sufrir a los ogros, permitió que estos se lo comieran, para darles fuerzas y poder viajar por el mundo.

El loco

Según las leyendas gainderas, el primer gnoll estaba loco, pero para los gnolls, lo que sucede es que es realmente sabio, algo que los demás gainderos no entienden y por eso solo los gnolls le veneran.

Adoraciones de las Darland’s

Para poder entender las adoraciones en las tierras libres, se ha de entender la consideración básica desde la cual partir.
Rashna es el dios de los dioses, el único y el es una potencia adorado en todas las tierras libres. Luego esta Nimara qué es una deidad neutral, pero si en algún momento ha de decantarse, siempre lo hará por los dioses a los qué sirven las tierras libres y por lo tanto es una deidad legal en las Darland’s y por último entre los dioses neutrales esta Minnada no es muy conocida en las tierras libres por su nombre, muchos hacen referencia a ella como la bruja del hielo y es ilegal, pues es enemiga de todos. Landia y Magglia, solo tienen consideración entre los elfos, son aceptadas en el resto de las Darland’s, pero no consideradas diosas.
Groban, Gainor, Pheva, Khosnar, Lixia, Durof, Vessia, Omgodor, Gyulana, Pagos, Lardassu y Gorodokaman son las deidades traidoras, odiados y perseguidos en las tierras libres y adorados en las tierras más allá de las Darland’s, excepto en las tierras yermas.
Laila y Lesba también son odiadas y perseguidas en las tierras libres, pero solo son adoradas en las tierras yermas, en el resto de tierras son odiadas y perseguidas con el mismo ímpetu qué en las Darland’s.
Gornix, Adarna, Dornolt, Haroldo, Ostrod, Misarte, Thais, Mesher, Mirna, Sindash, Emkil, Ommer, Amaltea, Lissbha, Sefina, Shanasia, Battia, Davnor, Dalana y Wedomina son deidades aceptadas por las tierras libres, son sus protectores y guías, este es el motivo de qué sean odiadas y perseguidas fuera de las mismas por los adoradores de las deidades enemigas.
Teniendo esto en cuenta, en cada ciudad suele haber una iglesia dedicada a las deidades permitidas, además si la deidad es principal en dicha ciudad tendrá una gran catedral en vez de una iglesia o tal vez ambas cosas. Si la deidad no es aliada pero tampoco perseguida (Como podría ser Rashna en Trid), contara con algún templo.
Aquellas qué sean ilegales, pueden contar con algún grupo de seguidores qué se reúnen secretamente en algún sótano donde tendrán una capilla o similar escondida.
Si esto es en un poblado o villa importante, pero qué no es una gran ciudad, seguramente tengan una iglesia a un dios principal o varias iglesias dedicadas a deidades principales, luego una iglesia con altares a las deidades permitidas. Por supuesto las prohibidas siguen como en las ciudades.
En poblaciones más pequeñas como aldeas o similares solo se podrá encontrar seguramente una iglesia con altares a todos los dioses permitidos y poco más. Aclarada esta idea general sobre las adoraciones, procederemos a explicar las adoraciones de las tierras libres.
En Dafar está la sede central dedicada a Rashna, y su culto está permitido por todas las tierras libres, pero las gentes sienten más simpatía y devoción por el dios local o nacional. Esto es debido a las guerras y escaramuzas qué se han extendido entre reinos y ciudades y esto ha significado una barrera de aislamiento cultural y de aceptación muy difícil de salvar.
En Rabost adoran a Gornix, el gran dios del viento, ya qué en el ven los bárbaros sus ansias de libertad y de poder, siendo otra razón el fuerte viento del Norte qué es característico en sus llanuras. Sus sacerdotes son mujeres, las llamadas Völvas y son fuertes como hombres, valerosas y altivas.
Los de Dafar adoran como es lógico a su fundador Haroldo e intentan honrarle con grandes victorias bélicas frente a los señores oscuros de Fur-Nintar. También tienen devoción por Dornolt, su hermano aquel qué les guió junto a Haroldo. Son muy dados a iniciar campañas de purificación por las tierras libres y sus exteriores en nombre de su dios para acabar el trabajo qué empezó Haroldo, pero también son muy amables y compresivos con la gente humilde de su pueblo.
En Astra, la ciudad de las mujeres, adoran a quien les dio la vida, Adarna, la diosa de la tierra y a la tierra adoran con gran fanatismo. Esta congregación está compuesta exclusivamente por mujeres y siempre qué puedan evitar pisar planta alguna, lo harán y solo mataran animales para alimentarse o defenderse. No tienen gran aprecio por Trid, donde adoran a Nimara, la segunda esposa de Gornix y por supuesto el culto a Nimara está prohibido.
En Trid, no son excesivamente religiosos, pero aun así adoran a Nimara, pero también a Thais y ellos sin embargo aceptan a Adarna como deidad qué se pueda adorar. Para ellos el agua es la base de la vida y respetan al máximo a la misma, esto hace qué en Astra la enemistad con Trid crezca.
En Holgart la ciudad de las nueve ciudades adoran la cultura y el conocimiento, factores representados por Dornolt como sabiduría suprema y en Battia como conocedora de los caminos de la magia. Los clérigos de estas religiones son poco dados a las aventuras y mucho menos a la guerra. Han sido enseñados en el estudio y en la belleza del saber y si se ven obligados a combatir lo harán usando conjuros de las grandes escuelas de magia. Desprecian enormemente a los magos de Nagor pues los creen responsables de las imperfecciones encontradas en los volúmenes de las grandes bibliotecas de Holgart.
En Nagor la única ciudad aun partidaria de las fuerzas oscuras, adoran a Gainor pero no es reconocido abiertamente, en su lugar esto es camuflado bajo la adoración a Groban como fuerza elemental originaria creada por Rashna y algo qué a regañadientes aceptan el resto de reinos de las Darland’s pero intentando evitar qué salga de sus fronteras. Esto en verdad es parte de la telaraña de mentiras de Gainor, el cual hace qué sus clérigos mientan a todo el mundo y tejan una madeja de engaños, mentiras e intrigas qué afecten a todas las tierras libres.
En las lejanas tierras norteñas de Elindor adoran a Thais y Misarte, pues en estas tierras valoran mucho el arte y la belleza. Sus sacerdotes son seleccionados de entre los más habilidosos artistas del reino.
En las tierras de Taor, los enanos rinden culto a Adarna, la cual los creó y a Haroldo el cual fue un gran aliado para ellos. Estas religiones conviven con la adoración de los gnomos hacia Rashna, al cual llaman el gran inventor y a Amaltea a la cual consideran la gran ilusionista. Pero el patrón de ambos pueblos y la religión más extendida es la del Gran capataz, patrón y guía.
En Zolarien los elfos veneran a Gornix y Adarna, sus primeros instructores y continúan con sus creencias druídicas, como antiguamente les enseñaron. También veneran a Misarte y Dornolt por ser la representación de la sabiduría y el arte, pero siempre desde un punto de vista druídico de perfección y equilibrio entre lo divino y lo mortal. También rinden culto a Lissbha, la cual ilumina en la noche.
En el valle de Dornolt, semielfos y semiumaks veneran a Emkil su patrón y no tiene cabida como religión principal ninguna otra, pues son largos los siglos de discriminaciones y vejaciones qué han sufrido estos mestizos por esta mezcla y solo Emkil les dio un lugar donde prosperar.
En Handor, la tierra de los medianos veneran al Sindash su creador y patrón. Siguiendo sus enseñanzas llevan una vida sencilla de labriegos y feliz. Poco o nada saben aquí de lo qué pasa en el resto del mundo.
En Tolgor, concretamente en la zona fronteriza de Angorlan, todas las religiones aceptadas en las Darland’s, sean amigables o neutrales, cuentan con iglesias-monasterio distribuidas a lo largo de la gran muralla de Angorlan, donde forman a grandes guerreros, clérigos y cruzados qué recorren todas las fronteras del oeste, para protegerlas de los enemigos de las tierras libres.
También esta Fur-Nintar y su fortaleza de Garfalas. En ella se adoran a todas las deidades traidoras, sin excepción y están centrados en recuperar algún día las tierras qué les arrebato Haroldo y devolverlas a los ejércitos oscuros.
Al norte en las montañas de las tinieblas, los umaks y gondes siguen un tipo de adoración chamanística por dioses oscuros qué nadie conoce y no están ni en los panteones conocidos ni en los libros de Holgart. Algunos dicen qué son formas distorsionadas de Gainor y Groban, otros dicen qué vienen de otros planos de existencia, la verdad no se sabe.
Por último están las tierras yermas, donde Laila y Lesba son adoradas en la gran fortaleza de la montaña conocida como el cementerio de dragones. Expectantes urdiendo planes de destrucción y conquista contra todos los reinos.
Y aun así, capillas y pequeños altares a todos los dioses, lugares santos y bendecidos, tierras impías y desoladas se extienden por todas las tierras conocidas donde pequeñas sectas y grupos sirven a todos los dioses conocidos, y algunos afirman qué más allá de las tierras conocidas en el lejano oriente, más allá del frío norte y en tierras lejanas del sur, existen otros cultos y adoraciones a dioses desconocidos…

Los seis

Los seis son regalos qué los dioses entregaron a algunas de las razas qué pueblan las Darlans. Han sido hechos con la bondad y el amor de los dioses o con su maldad y egoísmo, para simbolizar la unión entre dioses y mortales. Mientras exista el objeto en cuestión qué representa a dicha raza, se dice qué esta jamás podrá desaparecer de Dornagar.
Antiguamente estuvo muy presente la historia de los seis, pero con el paso de los milenios se fue olvidando. Ya no se recuerda donde permanecen guardados, quien los custodia, como o qué son y ni siquiera está claro a qué razas representan. Solo presentes en tratados antiquísimos y pergaminos o conocidos por eruditos muy versados en cuestiones de esta importancia son las únicas fuentes qué pueden arrojar un poco de luz sobre todas estas cuestiones. Se sabe qué estos objetos de naturaleza divina poseen inteligencia propia y se pueden comunicar con sus dueños de forma telepática, al mismo tiempo dichos objetos no harán voluntariamente nada qué pueda dañarlos, fueron creados en las estancias del abismo del tiempo, con las llamas de la creación y por lo tanto solo allí pueden ser destruidos. No todo el mundo es capaz de controlarlos, se ha de poseer una gran voluntad y poder, algunos dicen qué también se ha de ser merecedor de ello.

El turopanto

Este gran cuerno de guerra, fue creado y entregado por el dios de la guerra Haroldo al heraldo de los hombres Galdor Glorindor, para qué lo custodiara, pues le impresiono el arrojo y valor de los hombres y de entre ellos el de Galdor el cual acudía siempre en ayuda de sus hermanos. Se dice qué cuando este murió fue enterrado junto con el objeto en los cimientos de las murallas de Angorlan, qué por aquel entonces empezaban a construirse y qué mientras sus restos sigan ahí las fortalezas de las murallas jamás será tomadas. Para qué sus poderes sean efectivos se necesita soplar el cuerno con mucha fuerza y qué suene, cosa qué no todo el mundo puede hacer. Dicen qué su poder inspirara a las tropas, qué cuando suena acudirá Galdor Glorindor a luchar por el poseedor del cuerno y traerá a los guerreros qué descansan en las murallas, con ellos llegaran unas tormentas qué traerán la furia del mismo Haroldo. Otros dicen qué el cuerno sirve para tirar grandes murallas y fortalezas con un solo soplido.


La media luna

Antes del nacimiento de Haroldo, Gainor urdió sus planes para dominar el mundo y cogió tres trozos de metal, uno de cada luna y con ellas forjo este hierro en forma de media luna. Se lo ofreció a Kamaugh, líder de los hombres salvajes de Dur-Uruk, para qué este gobernara sobre todas las tribus de la cordillera de las tinieblas, este acepto ávido de poder y así consiguió maldecirlos, esclavizarlos y convertirlos en los odiados gondes. Kamaugh, lo perdió en combate con Galdor Glorindor y desde entonces los gondes de Dur-Uruk lo están buscando. Nadie sabe cuáles son los poderes de este objeto, pero se rumorea qué el qué lo posea será caudillo de todos los gondes y umaks del mundo.

El ove

Representa a los dragones y aunque más tardíos en la evolución, a los reptiles y seres escamosos qué los dioses crearon. Pero ello no tiene relación con la raza anillada, anteriores a los dioses, pero existe una ligera e innegable afinidad. Es de una forma oval, de unos 20 centímetros de diámetro menor y unos 35 centímetros de diámetro mayor, de metales nobles con elementos puros de platino y oro blanco, trabajado con elegantes relieves y un sinfín de piedras engarzadas y ricamente talladas. Fue entregado por Groban a Tanatos, el dragón ancestral, para qué lo custodiase eternamente en el seno de un volcán en llamas de las tierras yermas, pero fue robado poco después, cuando sus hijos dragones lo asesinaron al decantarse por el favor de los dioses. En la actualidad se halla en las profundidades de un templo consagrado a la diosa de la brujería cercano a la ciudad Alarnas en Fur-Nintar. Cuentan qué aquel qué lo posea puede hacer qué un bosque de espinas y colmillos de dragón de al menos 2 metros de alto surja alrededor de un punto, dicho bosque tendrá 200 metros de radio. También dicen qué pude salir del huevo el aliento de Tanatos el primer dragón, cuyo aliento de fuego fue el más poderoso y temido de todos, además tiene poderes qué este tenía como la capacidad de sumirlo todo en la niebla con un alcance de 20 kilómetros alrededor del orbe, su poseedor al igual que Tanatos puede quemar el alma del qué lo mire a los ojos, además si el dueño muere, una tormenta de fuego asolara todo en un kilometro a la redonda, pero tal vez el poder qué a muchos intriga, es qué según parece si el dueño lo desea podrá teleportarse automáticamente al cementerio de los dragones, qué se encuentra en las tierras yermas y qué antaño era el dominio de Tanatos.

La copa de madera

Representa a los medianos y fue entregada por Adarna, diosa de la tierra a Centelloso andacaminos thain cuando vio la alegría de esta raza creada por el dios Sindash, creo tan maravillada con estos qué lo vio necesario. Centelloso lo perdió al día siguiente en una apuesta y ha ido pasando de unas manos a otras entre los medianos de toda Handor, perdiéndose a lo largo de la historia. Ahora está en el hogar de los Mathoms del Erial, en una especie de museo de trastos, tirado en un rincón lleno de polvo. Según contaban cuando uno bebía de esta copa aseguraba su salud para toda la vida, restauraba sus heridas, sanaba sus enfermedades y anulaba los efectos de cualquiera de los venenos. En las fiestas en qué era usado, no faltaba el agua, ni el vino, además había alimentos y regalos para todos los asistentes sin excepción. Los qué brindaban con el dueño, eran invencibles y podían hacer cualquier cosa qué se les ocurriera durante todo el día.

El Orphideon

Dalana regalo esta bella flor a Arcebol Glarion el de la hoja dorada, príncipe de los elfos cuando fundó la nación de Zolarien en el principio de los tiempos. Es también llamado la bella flor pues es la primera flor qué hubo en las Darland’s a la cual el invierno no le afectaba, y tal vez la única y tiene el aspecto de una orquídea en la qué se halan esencias de todas las flores y su color es tal qué no es ninguno de los qué existen, pues los contiene todos sin ser ninguno de ellos.
Según contaban, esta flor es capaz de manipular toda la vegetación en 12 metros a su alrededor para defenderse por sí misma, dicha vegetación tenía un polen venenoso qué no tenía remedio a menos qué fuera el polen del mismo Orphideon, podía hacer también qué en toda esa vegetación surgieran púas y pinchos de gran tamaño y muy afiladas, capaces de parar a cualquier ejercito, además en la vegetación crecían casi al instante plantas carnívoras capaces de engullir un caballo de un solo bocado. La planta contaban qué se movía de un sitio a otro por túneles qué era capaz de cavar y tapar con sus raíces, además su polen podía curar todas las enfermedades y venenos del mundo, además comerse una de sus hojas te alimentaba para todo un día.
Muchos hablaron de qué la planta era capaz de convertirse en un bordado qué se ajustaba ella sola a la armadura de su dueño, protegiéndolo así en el combate.

El monolito

Adarna y Khosnar entregaron este objeto al enano Karin Puño de Piedra cuando se convirtió en el Gran capataz, en el abismo del tiempo. No se sabe con certeza la razón, pero fue devuelto a los dioses con desprecio por parte del pueblo enano y allí mismo fue arrojado a las llamas de la creación, donde encontró su fin. Por eso el pueblo de los enanos puede ser borrado de la faz de Dornagar, pues no tienen un objeto divino qué los proteja y los dioses ya no sienten el mismo amor hacia ellos.


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